_ Una mirada que deja de ser mirada para convertirse en pensamiento _

ANHELO  FW18

No siempre es fácil notar la diferencia entre pensar y mirar por la ventana. El acto de ver por la ventana y no reparar en lo que vemos es un ejercicio reflexivo y solitario, y también una de las formas de la melancolía.

El acto de mirar por la ventana va unido a la condición humana. Todos hemos pasado muchas veces por ese estado introspectivo y necesario, en el que de alguna forma nuestros ojos miran al exterior pero no ven lo que sucede, no se percatan de lo que tienen delante, sino que en realidad se adentran en nuestro interior, en nuestra mente, en un viaje que trae consigo recuerdos de un pasado perdido, pero también esperanza, ilusiones y sueños por cumplir, deseos por sentir, pues el acto de mirar por la ventana es al mismo tiempo pasado, presente y futuro.

Exceso y contención es el juego que propone Anhelo FW 18. Un juego de contraste entre delanteros y espaldas. Pliegues y elementos aumentados de escala contrastan con líneas depuradas y minimalistas creando un estilo formal y limpio a pesar del exceso empleado.

Volúmenes escultóricos inspirados en la arquitectura de la ventana y la sinuosidad de las cortinas se materializan mediante un estudiado patronaje dando como resultado una silueta amplia que desvanece la cintura y cadera y se acentúa en hombros, cuellos altos a la caja, y brazos ajustados, que mantienen una feminidad tímida, ingenua y sofisticada al mismo tiempo.

Materiales cálidos y fibras naturales, de sensación invernal y confortable. Por un lado la lana, en fieltros 100% de lana merina, punto tejido a mano y crepé. Por otro el algodón, en tejido de gabardina, sarga y voile.

La ventana como elemento conceptual de la colección, despliega sus formas, mediante luces y sombras imitando el efecto de luminosidad que la luz produce al incidir sobre una superficie. Se estampa en las prendas y su luz colorea las horas. El trascurrir del tiempo se materializa en color y estampado. Cada prenda es un trocito de tiempo. Un tiempo que queda inmortal y paralizado.

A los grises de la tenue luz del amanecer y las sombras de la vegetacióndel alfeizar les sigue la intensa e incidente luz del medio día con sus vibrantes amarillos, que se convierten en la decadente luz rojiza que arrojan las venecianas del atardecer y desembocan en la noche más oscura teñida de frio verde e intenso azul, sólo iluminada por los lunares que proyectan las farolas a través de las persianas.

 

Anhelo, alude la falta y por lo tanto al deseo de volver a sentir, o de sentir algo nuevo, alude a la ilusión, a los sueños, pero también a un pasado lleno de añoranzas y melancolía. Anhelo es una mirada lejana de la mano del tiempo. Una mirada que deja de ser mirada para convertirse en pensamiento.

© 2017 Úrde Studio - Todos los derechos reservados

  • Facebook
  • Instagram